jueves, 27 de marzo de 2008

Escala de Likert

El objetivo de este artículo es describir el proceso de
validación de una escala tipo Likert, utilizada para la
medición de los conocimientos y actitudes que tenían los
profesionales de enfermería de Antioquia en el cuidado de
la salud de los colectivos en el año 2003.
En este sentido se elaboró un instrumento utilizando una
escala de Likert, con preguntas cerradas, referidas a las
áreas de cuidado a colectivos, promoción de la salud,
prevención de la enfermedad, desarrollo humano,
participación social y educación para la salud. La intencionalidad
de las preguntas planteadas era valorar las opiniones,
los gustos, la satisfacción y el conocimiento frente a las
áreas mencionadas. Su aplicación exploró las tendencias
y las discrepancias que las respuestas tenían frente a una
actitud hacia el cuidado de la salud, positiva o negativa.
Entre los resultados más relevantes se encontró el de una
dirección actitudinal positiva (59%) en la escala de Likert,
en los profesionales de enfermería hacia su práctica en el
cuidado a los colectivos humanos.
Palabras clave:
Escala de Likert, conocimientos actitudes
y prácticas en salud, enfermería en salud
comunitaria, promoción de la salud, salud colectiva.
Investigación y Educación en Enfermería - Medellín, Vol. XXIII N.º 1, marzo de 2005 15
La escala de Likert en la valoración de los conocimientos y las actitudes de los profesionales de enfermería en el cuidado de la salud. Antioquia, 2003
Nursing professionals health care knowledges
and attitudes in Likert´s scale. Antioquia, 2003
ABSTRACT
The objective of this paper is describe the process of
validation of scale type Likert used for measure the
knowledge and attitudes that nursing professionals of
Antioquia (Colombia) had in the communities health care
in the 2003.
At this meaning an instrument was elaborated using a Likert
scale, with closed questions, referred to the areas of
communities care, health promotion, prevention of disease,
human development, social participation and education for
health, intention of the thought about questions was guided
to value the opinions, enjoyments, the satisfaction and the
knowledge about mentioned areas.
Their application explored the tendencies and the variances
the answers had about attitude toward the health care, either
positive or negative. The more notable result was a positive
direction in attitude (59%) in the Likert’s scale at the Nursing
professionals toward their practice in the human
communities care.
Key words:
Likert scale, health knowledge attitudes and
practices, community health nursing, health
promotion, health collective.
f Investigación realizada por un grupo de enfermeras docentes investigadoras con estudiantes de la Facultad de Enfermería y estudiantes de los últimos niveles del pregrado
y con docentes de otras disciplinas de la Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia, 2003
Beatriz Elena Ospina Rave
Juan de Jesús Sandoval
Carlos Andrés Aristizábal Botero
Martha Cecilia Ramírez Gómez
INTRODUCCIÓN El presente artículo se construyó en el
marco de la investigación sobre los
conocimientos, las representaciones, las
actitudes y las prácticas que sobre el cuidado de
la salud de los colectivos tienen los profesionales
de enfermería de Antioquiaf. Dicho proyecto se
plantea teniendo como referente la necesidad de
investigar, sistematizar las experiencias, formular
nuevas preguntas a partir de prácticas anteriores
y actuales, y ampliar el campo del conocimiento
del cuidado de la salud de los colectivos, con
formulaciones teóricas y metodológicas que
permitan avanzar hacia nuevas formas de
relación, de vinculación de la enfermería con las
personas, las familias, los grupos, los colectivos,
las instituciones y el Estado.
El profesional de enfermería, en este
campo, requiere de conocimientos, actitudes y
prácticas que le permitan establecer relaciones
comunicativas comprensivas con los grupos
interdisciplinarios y los diferentes colectivos
humanos con los cuales interactúa. Por lo tanto,
su práctica social debe estar respaldada por
propuestas que aporten significativamente a la
transformación del cuidado y de los servicios de
salud y de enfermería.
Pensar en la naturaleza, contenido y enfoque
del cuidado de enfermería en el ámbito de la salud
colectiva, genera una serie de preocupaciones e
interrogantes relacionados con la visión que tiene
el profesional de enfermería del cuidado de la salud
desde la dimensión científico-técnica, profesional,
humanística y social.
Además, la comprensión del cuidado de
enfermería implica la reflexión del profesional
sobre su práctica, su transformación de acuerdo con los cambios en
el contexto socio-político, económico y cultural y con los retos y
desafíos que tiene que enfrentar para dimensionar el cuidado en
los nuevos escenarios que debe compartir con otras disciplinas y
sectores de la sociedad.
Es por ello que busca determinar cuáles son los
conocimientos que tienen los profesionales de enfermería sobre
16 Universidad de Antioquia - Facultad de Enfermería
Investigación / Research
La enfermería se ha concebido
como una práctica
social, y como tal los
profesionales han desarrollado
a través del tiempo
avances significativos a
partir de la reflexión y la
teorización sobre dicha
práctica
el cuidado de la salud de los colectivos humanos, analizar la interacción
existente entre los conocimientos, las actitudes y las prácticas, e interpretar
cómo estas categorías se expresan en el cuidado de la salud en los escenarios
sociales, además de analizar los objetos de transformación actuales y
emergentes en la práctica de enfermería y su aporte al desarrollo científicotécnico
y humanístico de la profesión.
El cuidado de la salud, como objeto de conocimiento de la profesión de
enfermería, es entendido como la interacción humana, científica y técnica entre
la enfermera, la persona y los colectivos, cuya intencionalidad es promover la
salud, prevenir, atender y rehabilitar en la enfermedad, procurando el desarrollo
humano y social de los sujetos participantes en el cuidado.
Por lo tanto, representa para el profesional de enfermería un reto para sí
mismo, porque implica gestionar su propio proyecto de vida y reconocerse
como persona y como profesional en los mundos físico, social y simbólico
que constituyen su universo de la vida. Además, propicia la interacción con
otros seres humanos en los diferentes espacios de la cotidianidad, para
comprender el sentido que les dan a sus proyectos de vida y de salud, y de
esta manera contribuye al desarrollo individual y colectivo.
Desde enfermería se han realizado importantes aportes en relación con
el concepto de cuidado de la salud en sus dimensiones individual y colectiva,
con elementos epistemológicos, teóricos y metodológicos. El cuidado
individual implica, para el profesional de enfermería, una relación con el sujeto
sano o enfermo, dirigida a potencializar sus capacidades y al estímulo de
satisfactores que aporten al logro de su bienestar, lo que requiere el trabajo en
equipo con otros profesionales y la participación de la familia en la búsqueda
de una mejor calidad de vida.
Por otro lado, el cuidado de enfermería en su dimensión colectiva
contribuye al desarrollo de los grupos y de los colectivos y al logro de unas
mejores condiciones de vida de las personas, con la participación de la
comunidad, de las instituciones, de otros profesionales y sectores.
La enfermería se ha concebido como una práctica social, y como tal los
profesionales han desarrollado a través del tiempo avances significativos a
partir de la reflexión y la teorización sobre dicha práctica. En el ámbito de la
salud colectiva es necesario reflexionar, recuperar y sistematizar las prácticas
de cuidado, con la finalidad de disponer de un cuerpo epistemológico y teórico
que la fundamente y que aporte a su desarrollo disciplinar.
Es importante entonces hacer una nueva lectura del significado y la
trascendencia social y humana del cuidado como práctica social, que permita
definir el deber ser de enfermería y la influencia del contexto en el ejercicio de
la profesión, así como también plantear nuevos problemas que dinamicen la
formación, la estructura y el funcionamiento de los servicios de salud y los
modelos de atención en enfermería.
Es en este sentido como la formación científico-técnica, humanística y
social del profesional de enfermería, en el ámbito del cuidado de la salud de
los colectivos, se ha nutrido de los aportes de las ciencias sociales y humanas
para el desarrollo de conocimientos epistemológicos, teóricos y metodológicos
que sirven de base para el desarrollo posterior de su práctica. Dichos
conocimientos tienen relación con la promoción de la salud y la prevención de
Investigación y Educación en Enfermería - Medellín, Vol. XXIII N.º 1, marzo de 2005 17
La escala de Likert en la valoración de los conocimientos y las actitudes de los profesionales de enfermería en el cuidado de la salud. Antioquia, 2003
El profesional de enfermería,
en la promoción de la
salud, comprende el cuidado
como un proceso de
salud, vida y bienestar
dirigido a su fomento y
protección, que estimula la
realización de las necesidades
humanas de los
colectivos que cuida
la enfermedad, la educación para la salud, la participación social, el desarrollo
humano y la gestión del cuidado y de los servicios de salud.
Los conocimientos del profesional de enfermería son el resultado de un
proceso constructivo, en el cual se adquiere información procedente del medio,
que interactúa con la que ya posee y genera la incorporación y la organización
de conocimientos nuevos, que le permiten realizar su práctica del cuidado de la
salud y la vida; además, establecer relaciones comunicativas comprensivas con
los grupos interdisciplinarios y con los diferentes colectivos humanos.
El profesional de enfermería, en la promoción de la salud, comprende el
cuidado como un proceso de salud, vida y bienestar dirigido a su fomento y
protección, que estimula la realización de las necesidades humanas de los
colectivos que cuida. De esta manera, como agente de salud se posiciona
como actor social y político para acompañar a la comunidad en el desarrollo
de proyectos participativos que favorezcan sus condiciones de vida.
Desde la prevención de la enfermedad, el profesional de enfermería
identifica y analiza con los individuos y los colectivos, los procesos
deteriorantes de la salud que determinan limitaciones, problemas y
enfermedades, y a la vez, propone y ejecuta con ellos propuestas de
intervención a los determinantes de la enfermedad y la muerte. Además,
gestiona desde el cuidado los servicios de salud y de enfermería, las políticas
públicas y los programas que contribuyan al desarrollo humano sostenible de
la comunidad.
Dentro del contexto de la promoción y la prevención se considera la
salud como una construcción con implicaciones en lo político, lo colectivo y
lo ciudadano, por lo cual se la relaciona con la participación de los diferentes
estamentos de la sociedad civil1, en el que se vinculan diversos conocimientos.
La educación para la salud en la formación del profesional de enfermería
es asumida como la promoción de la capacidad crítica de las personas para
lograr su desarrollo individual y social. Dicha capacidad crítica está relacionada
con la mirada que se tiene de sí mismo y del entorno, con las posibilidades que
éste ofrece y posibilita, con el desarrollo de la autonomía y la capacidad de
tomar decisiones frente a los intereses, necesidades y problemas que surgen
en la cotidianidad y que favorecen o afectan la vida de las personas. El
conocimiento que se adquiere es producto de una búsqueda en común, en
donde todos los participantes aportan a partir de su saber, que es compartido
con los saberes de otras personas a través de la exploración e indagación
participativa.
Un propósito del cuidado es el logro del desarrollo humano de las
personas participantes en él; esto sólo es posible en tanto haya disposición
y apertura hacia el otro en su condición de sano o enfermo, lo que significa
favorecer el desarrollo armónico del ser humano en sus diferentes espacios
de vida, contribuir a la realización de sus necesidades y fortalecer y estimular
sus capacidades y potencialidades en pro de la salud y el bienestar.
Para lograr este propósito, el profesional de enfermería debe avanzar
en su propio reconocimiento como ser individual y social, como sujeto con
carencias y potencialidades frente a sí mismo y frente a los otros; esta mirada
posibilita, en primer lugar, entender lo que para el otro significa cuidar y ser
cuidado, y en segundo lugar, interactuar con él a partir de las similitudes y
diferencias, buscando lo común, lo que hará evidente el horizonte del cuidado.
18 Universidad de Antioquia - Facultad de Enfermería
Investigación / Research
En la medición
de conocimientos y
actitudes se han utilizado
tradicionalmente
diferentes escalas,
las cuales buscan
determinar la intensidad
de una respuesta
Es así como los conocimientos de los profesionales de enfermería se
convierten con la actitud en los componentes fundamentales de las
representaciones, las cuales, según la teoría del psicólogo Moscovici2,
incluyen sistemas de valores, ideas y prácticas que les dan capacidad a las
enfermeras(os) en el cuidado a colectivos para relacionarse con el mundo
material y con el contexto social, permitiéndoles su dominio.
De igual manera, las representaciones posibilitan a las enfermeras(os)
la comunicación entre pares, porque tienen en cuenta el sentido común
adquirido de las experiencias y los saberes tradicionales con que se relacionan
en su interacción con los otros y con el entorno, lo que les facilita constituir
un sistema de información que les permitirá compartir las realidades vividas
con los grupos, así como también nombrar y clasificar los diversos aspectos de
su práctica, generando conocimientos que dotarán dicha práctica de sentido.
Por lo tanto, el profesional de enfermería toma una posición o asume
una situación, ayudado por el cúmulo de conocimientos reflejado en sus
representaciones, lo que lo lleva a desarrollar una práctica autónoma en la que
se implementan procesos particulares en determinados contextos.
Las actitudes, definidas por Moscovici3 como el conjunto de creencias,
sentimientos y tendencias de un individuo que dan lugar a un determinado
comportamiento; son un componente fundamental de las representaciones y
son expresadas por las enfermeras durante la práctica.
La actitud, por lo tanto, posee diversos componentes que deben tenerse
en cuenta en la práctica de enfermería; el primero de ellos es el cognoscitivo,
en el cual se encuentran las creencias, valores y estereotipos acerca del objeto; el
segundo es el afecto, en el que se entrecruzan los sentimientos y emociones
que acompañan con mayor o menor incidencia la actitud, y por último, el
tendencial, donde se halla reflejada “la tendencia a actuar o a reaccionar de un
cierto modo con respecto al objeto; es el componente más directamente
relacionado con la conducta”4.
Es así como en el proceso de formación de las actitudes de la enfermera
se deben tener en cuenta tres elementos fundamentales: La información que
se recibe; el grupo de enfermeras con las que se identifica, quienes aportan a
la formación de actitudes; y por último, las necesidades personales de la
enfermera(o) en tanto gratificación y gusto por su labor. Según Munné5
la actitud se forma en el proceso de satisfacción de las necesidades,
dependiendo de su satisfacción o no. Por lo tanto es indispensable identificar
y medir las actitudes y los conocimientos de los profesionales de enfermería
frente al cuidado de la salud y poder así analizar y construir con ellos
propuestas transformadoras de su práctica social.
Experiencias en medición de actitudes
En la medición de conocimientos y actitudes se han utilizado
tradicionalmente diferentes escalas, las cuales buscan determinar la intensidad
de una respuesta. Su utilización en el campo de la salud es amplia, en relación
con diversos temas como las adiciones, la actitud frente al paciente, las
enfermedades y las prácticas de cuidado; se ha encontrado que la publicación
de los resultados está orientada más a su aplicación que a la descripción de
los procesos metodológicos por los cuales dichas escalas fueron validadas.
Investigación y Educación en Enfermería - Medellín, Vol. XXIII N.º 1, marzo de 2005 19
La escala de Likert en la valoración de los conocimientos y las actitudes de los profesionales de enfermería en el cuidado de la salud. Antioquia, 2003
El artículo pretende
conocer las ventajas
de la escala de Likert
para la medición de los
conocimientos y las
actitudes de los
profesionales de
enfermería en el cuidado
de la salud de los
colectivos y analizar las
respuestas sobre los
conocimientos y las
actitudes que tienen los
profesionales de
enfermería en el cuidado
de la salud de los
colectivos de Antioquia
En el instrumento propuesto por Muñoz y Restrepo6 para la medición de
los conocimientos y actitudes hacia el consumo y abuso de alcohol en jóvenes
escolares, al igual que en el instrumento diseñado para las enfermeras en la
investigación sobre el cuidado a colectivos, se partió de la necesidad de medir
los factores que determinan la conducta frente a un fenómeno, lo que llevó a la
construcción de nuevas herramientas para la medición del objeto actitudinal.
Los pocos trabajos encontrados que hablan sobre la medición y los
procesos para lograrla, muestran cómo la implementación de escalas es
eficiente para identificar las actitudes. La construcción de esta escala se
justificó por la necesidad de elaborar indicadores actitudinales que permitieran
predecir la conducta de estos grupos de profesionales.
La escala Likert es utilizada frecuentemente para este tipo de mediciones
porque se considera fácil de elaborar; además, permite lograr altos niveles de
confiabilidad y requiere pocos ítems mientras que otras necesitan más para
lograr los mismos resultados.
En lo referente a estudios de este mismo tipo en Colombia, se encuentra
el realizado en 1999 por la Directora del Programa de Enfermería de Manizales7,
quien buscó identificar los conocimientos y prácticas de las madres frente a
las acciones de promoción y prevención de la enfermedad, desarrolladas por
los agentes de salud y en el manejo de la infección respiratoria aguda (IRA) en
menores de cinco años, debido a que los índices de mortalidad reportados por
estudios precedentes eran muy altos.
En el ámbito internacional se han identificado algunas investigaciones
sobre actitudes y conocimientos como las realizadas por Catherin A. Lock 8,
en la que se evaluó las actitudes de las enfermeras frente al cuidado de la
salud de los alcohólicos. Otra de ellas fue la realizada por Fiona Payne y
otros9, en la cual se dio a conocer el proceso metodológico para la medición
de la actitud frente a la salud mental de las enfermeras que trabajaban e
METODOLOGÍA
El artículo pretende conocer las ventajas de la escala de Likert para la medición
de los conocimientos y las actitudes de los profesionales de enfermería en el
cuidado de la salud de los colectivos y analizar las respuestas sobre los
conocimientos y las actitudes que tienen los profesionales de enfermería en el
cuidado de la salud de los colectivos de Antioquia. Para ello es importante
demostrar que la escala de actitud es un instrumento de medición que permite el
acercamiento a la variabilidad afectiva de los profesionales frente al cuidado
de la salud como objeto de conocimiento de la práctica de enfermería.
El principio de funcionamiento de la escala en mención es simple; en él
se contempla un conjunto de respuestas que se utilizan como indicador de una
variable subyacente, la actitud. Por lo tanto, es necesario asegurarse de que
las propiedades del indicador utilizado correspondan a las propiedades que se
pueden suponer o postular y que pertenecen a la variable. Es decir, que el
instrumento realmente mida lo que se desea medir10.